Fiscalidad de la Recaudación de tu Crowdfunding

¿Qué es Verkami y el crowdfunding de recompensa?

Es una forma directa de financiar proyectos con la suma de aportaciones individuales, en las que el aportante o “mecenas” recibe recompensas exclusivas a cambio de sus aportaciones.

En Verkami cualquier creador puede proponer un proyecto y una meta económica a conseguir. Dispone de un plazo limitado para conseguir las aportaciones necesarias. El funcionamiento de Todo o nada establece que solo si se consigue el objetivo al finalizar el plazo de campaña se cobrarán los compromisos de aportación en las tarjetas o cuentas PayPal de los usuarios. 

Verkami cobra un 5% de la cantidad recaudada por sus servicios solo en el caso que se haya conseguido o superado el objetivo establecido.

Fiscalidad y crowdfunding

Las cuestiones que se tratan en este apartado sobre Fiscalidad han sido redactadas con la ayuda de profesionales expertos en el ámbito de la tributación. 

No obstante, esta información no está destinada a ser utilizada por cualquier contribuyente con el fin de evitar sanciones relacionadas con los impuestos, ni ser utilizada ante procedimientos de inspección o comprobación llevados a cabo por la Hacienda Pública, sino que se trata de información meramente orientativa y que no contempla las especificidades propias de cada caso concreto. 

Por ello os recomendamos que consultéis con vuestro gestor o asesor fiscal, que es quien mejor puede orientaros sobre vuestro caso en concreto.

¿Cómo se califica jurídicamente el crowdfunding de recompensa?

En general el crowdfunding de recompensas se califica jurídicamente como un "anticipo a cuenta" de una compra o adquisición futura de un bien o servicio. Es decir, que los mecenas no están efectuando donaciones, sino que están pagando anticipadamente por un bien o servicio que percibirán en un futuro (por ejemplo un libro o las entradas para el concierto del grupo del que son mecenas)

¿Las aportaciones no pueden calificarse como una mera donación?

En general no, ya que en el crowdfunding no se cumple la nota de gratuidad que exige una donación, es decir dar algo a cambio de nada, dado que el mecenas recibe una recompensa por los fondos que destina al proyecto del autor.

¿Qué sucede con los ingresos percibidos por el autor del proyecto?

Se tratarán como cualquier ingreso relativo a la actividad económica del autor del proyecto, por lo que, en función de si este es persona jurídica o física, empresaria o profesional, tributarán respectivamente en el impuesto sobre sociedades o en el impuesto sobre la renta de las personas físicas en concepto de rendimientos derivados de actividades económicas.

¿Qué sucede con la tributación indirecta?

  • El autor del proyecto deberá repercutir e ingresar a la Hacienda Pública el IVA derivado de la operación, pudiendo deducirse el IVA de todos los gastos necesarios para el desarrollo de su proyecto.
  • El mecenas persona jurídica o física, empresaria o profesional, en desarrollo de una actividad empresarial o profesional podrá deducirse el IVA soportado en tanto la aportación se haga en el desarrollo de su actividad empresarial.

Soy una persona física, ¿para tributar por las aportaciones recibidas, debo darme de alta como empresario profesional?

Siempre que consideremos que las aportaciones son un pago a cuenta de una entrega de bienes o una prestación de servicios futura, entrega o prestación que se realizará en el desarrollo de una actividad empresarial, entonces efectivamente debería.

¿El autor del proyecto puede deducirse los gastos que satisface a la plataforma de crowdfunding?

El beneficiario de las aportaciones podrá deducirse este gasto como cualquier otro gasto de la actividad, tanto en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (en caso de personas físicas empresarias y profesionales), o en el impuesto sobre sociedades (en el caso de las personas jurídicas).

 ¿El “mecenas” puede deducirse las aportaciones que realice?

Siempre que las aportaciones las realice una persona jurídica o una persona física que tenga la condición de empresario o profesional, y se realicen en el desarrollo de su actividad económica, éstas tendrán la consideración de gasto fiscalmente deducible en el Impuesto sobre Sociedades o en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, respectivamente.

De lo contrario, es decir, si el mecenas es una persona física que no tiene la condición de empresario o profesional, la aportación no podrá deducirse.

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